La iluminación de una casa puede suponer incluso el 40% del gasto de la factura de energía. Esto puede llevar a creer que es un consumo excesivo, sin embargo a pesar de ello, si reflexionamos sobre el “consumo fantasma” se puede llegar a disminuir el 13%, y de esa manera, ya no resulta tan irracional.
Si a esto le añadimos el tiempo en el que estamos en casa, donde la iluminación decorativa se convierte en el elemento primordial de las viviendas, el gasto en iluminación puede aumentar en un 25%.
No sólo para reducir el consumo de algunos meses, sino a lo largo de todo el año, podemos llevar a la práctica una serie de sugerencias que nos permitan economizar en este sentido.

La tarifa de luz, la primera barrera

Obviamente si mitigamos el consumo, se reduce la factura. No obstante, el ahorro es mucho más grande si recibimos unos buenos precios en nuestra factura de luz.
Al igual que las tarifas de telefonía, las de electricidad y gas cambian continuamente. La liberación del mercado eléctrico ha simplificado un declive relevante en los costes, desconocido para muchos.
Verificar y chequear tu tarifa de energía, a parte de disminuir el consumo, puede significar mucho más ahorro que si continuas con tu tarifa actual.

Los LED, el aliado perfecto del ahorro energético

Indudablemente, las bombillas LED incluyen un ahorro incluso del 90% en cuanto a las convencionales, lo que puede producir un gran ahorro en nuestro recibo de la electricidad.
Pese a que, las bombillas LED tienen menos consumo, hay otras posibilidades en cuanto a consumo y efectividad. Elegir bombillas de bajo consumo también es una forma factible, ya que nos favorecen el poder tener un ahorro en torno al 80%. Aunque, disponen de menos horas de trabajo, alrededor de 6.000-8.000 horas.

Ventajas de la iluminación LED

  • Escaso consumo de luz
  • Proporciona luz nítida y brillante con un encendido al momento, eludiendo parpadeos.
  • La eficiencia energética que sobrelleva, esta apoyada en su amplia vida útil de cara a la común.
  • No presenta elementos tóxicos.
  • Poca emisión de calor. Un gran beneficio en especial para los meses de más calor.
  • Apenas precisa mantenimiento.
  • No necesitan un tiempo de carga para obtener una iluminación completa,en desemejanza con los fluorescentes.
  • Incluyen sensores de movimiento para que el peso lumínico sea mayor o menor en función de las personas que se encuentren en la habitación.

Características a reflexionar para economizar en iluminación

Consumo

Como hemos comentado antes, a menor consumo, menor desembolso. Emplear bombillas LED o de bajo consumo es una de las opciones más beneficiosas. Aunque su importe inicial sea más costoso, a la larga salen más rentables.

Capacidad

Según la magnitud del terreno, podrá ser fundamental un número u otro de luces. Debe haber un mínimo de un metro de longitud entre cada halógeno. Disponer de pocas luces o por el contrario tener en abundancia implica un gasto absurdo.

Distancia

De la misma manera, hay que tener en cuenta las habitaciones que dispone la casa y cuántos metros cuadrados tiene. Lo ideal es que por cada 10 metros cuadrados tengamos un punto de luz.

Regulación

Es conveniente el uso de reguladores de potencia individuales para cada punto de luz. Así se evita el manejo desproporcionado de voltaje e iluminación.

Consejos para economizar en iluminación

  • Puede ser una recomendación básica y elemental, a pesar de ello, la luz natural no supone ningún coste. España es, ligada con Portugal, el país Europeo con más horas de luz solar al día.
  • Emplea pinturas con tonalidades claras en las paredes y techos para favorecernos a explorar más luz natural.
  • Acondiciona la iluminación a las obligaciones de cada dormitorio y da prioridad a la iluminación localizada.
  • Apaga siempre la luz si no vas a utilizar ese área. Si precisas dejar alguna luz en el jardín o terraza, siempre escoge las de bajo consumo.
  • Conserva limpias las lámparas y las pantallas, esto incrementa su claridad.
  • En lugares con encendidos y apagados asiduo es aconsejable situar lámparas de tipo electrónico, en vez de las de bajo consumo tradicionales.

En definitiva, un estudio previo de la instalación así como la iluminación adecuada ayudará a ahorrar con inteligencia creando hogares más sostenibles.